miércoles 9 de marzo de 2005

La Maldición de Carlisle ó las Caras de Bélmez a la inglesa

Cuando leo noticias como la que he descubierto hoy en 'El Mundo' no puedo dejar de preguntarme en qué siglo vivimos.

Se trata de un pueblo inglés, Carlisle, donde el arzobispo Durban de Glasgow en el año de Nuestro Señor de 1525 invocó una maldición contra aquellas familias del otro lado de la frontera que se dedicaban al asalto y saqueo de las tierras del castillo local. En el año 2001 el ayuntamiento encargó al artista Gordon Young que grabara en una roca la maldición tal y como se recogía en algunos libros. Se dice que desde que la roca fue expuesta en el museo local el pueblo ha sufrido, una tras otra, numerosas desgracias ('inundaciones, plagas de fiebre aftosa, altísimos índices de desempleo y una sequía de goles del equipo de fútbol local que les ha llevado a bajar de categoría').



Realmente la maldición de ese pueblo es que parece haber revertido al siglo XVI. ¿Cómo puede ser que se no solo la gente crea en una posible maldición sino que se trate en el ayuntamiento como se trata la gestión de residuos urbanos o los planes urbanísticos? ¿En que estado de civilización estamos si estos temas se tratan de forma oficial y no sólo anecdótica? Y para completar el elenco del espectáculo mediático tenemos la estelar aparición del mísmisimo Uri Geller que se ofrece a eliminar la maldición.

Vamos, que entre la credulidad medieval de unos y la publicidad que buscan otros ya tenemos otro Bélmez, esta vez en Inglaterra.

P.D.- Noticia original aquí.